10 de noviembre de 2012

13

Y notarás la soledad entrando por tu abrigo.
Y nadie hará las veces de manta.

Y ya no irá nadie a verte al final de cada día.
Como siempre,acostúmbrate ahora.
Y la soledad se adueñará de tu cara,
de tu corazón, de tus entrañas.
Pero tranquila,que te acostumbrarás.

Que no hay mal que cien años dure
ni soledad que te queme el alma.

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